He encontrado esta entrevista en la web, es médico y mago (
) pero no tengo ni idea de quién es. Malco o BSJuan serían tan amables de informar???«Un día sin que te rías es un día que has perdido»-¿Qué fue antes la magia o la medicina?-La magia, incluso antes de que hiciera Magisterio. Empecé en ella en 4º de bachiller. En Cuenca, de donde soy, fui autodidacta hasta que llegué a Madrid
-¿Qué fue antes la magia o la medicina?
-La magia, incluso antes de que hiciera Magisterio. Empecé en ella en 4º de bachiller. En Cuenca, de donde soy, fui autodidacta hasta que llegué a Madrid y vi a otros magos.
-¿Y qué tal se llevan el Dr. Rodríguez y el Conde Ropherman?
-Bien en general, nos vamos aguantando. Tenga en cuenta que la combinación de médico y mago viene de la antigüedad, cuando el médico era el hechicero. Luego se desdobló.
-Quién iba a pensar que el director del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Carabanchel era un ilusionista.
-No lo sabían. Durante muchos años he llevado cada una de mis vidas de forma muy independiente.
-O sea que con los presos, nada de trucos.
-Ni con mis pacientes de la consulta, tampoco.
-Lo que habrían dado por aprender alguno de escapismo.
-Imagino.
-Sigue siendo psiquiatra de Instituciones Penitenciarias en excedencia, ¿volverá a prisión?
-A mí la cárcel me ha gustado mucho y lo que aprendí allí no lo hubiera aprendido fuera. Allí he tratado a todos los asesinos en serie que ha habido en la historia de España, he visto suicidios ampliados que no se ven en consulta, y psicópatas del tipo de «El silencio de los corderos», los que quiera. Tampoco he tenido grandes problemas... Bueno, algún secuestro, pero poca cosa, y eso que estuve en la cárcel en la época dura. Tenía mucha vocación y científicamente era muy interesante. Tengo muy buenos recuerdos. No descarto volver, pero tampoco veo el momento. Llevo 10 años fuera.
-¿Es de los de menos Prozac y más Platón o le van las pastillas?
-La Psiquiatría tiene tres palos importantes innegables: es farmacología porque somos médicos, no como los curas de antes que hacían de psiquiatras y no daban medicación; es psicoterapia, porque hay que hablar con el paciente y comprenderlo, y es socioterapia.
-¿Un chiste cura?
-La risa es la gimnasia del alma. Un chiste te puede arreglar muchísimas cosas. La risoterapia es una forma, si no de curar, de paliar casi todo. Escribí «El valor terapeútico del humor» y creo que un día sin reírte es un día perdido. No sé cómo puede vivir esa gente que no se ríe, debe ser fatal. Claro que yo de tanto reír he estado al borde del infarto. ¿Sabe que hay risa mortal?
-Pero siempre será mejor a que el sollozo te asfixie.
-Desde luego. Me sé cientos de chistes y uno nuevo me hace reír durante días.
-Es el psquiatra de la Asociación de la Prensa. ¿Cómo andamos de la azotea los del gremio?
-Como todo el mundo. También trato taxistas, muchos funcionarios, policías, guardias civiles, profesores... Y estos últimos sí que tienen mal la profesión: sin respeto de los alumnos, ni de los padres...
-También ha escrito «Sexo prohibido: desviaciones y perversiones». Lo que habrá visto...
-Cosas tremendas, de mujeres que aguantan lo inaguantable. La mujer, que para mí siempre ha sido un ser superior, cuando se enamora deja de ser todo lo que era y es capaz de soportar cualquier cosa. He escuchado auténticas aberraciones sexuales consentidas por una mujer bajo la premisa de que «si no lo hago, me deja». Y, en general es más corriente de lo que pensamos. Yo, que llevo más de 30 años sentado aquí, he visto cómo al principio hubo padres que traían a sus hijos para que les curara la homosexualidad, que luego pasó a tratarse como una perversión, después como una desviación y ahora no sólo es una cosa normal, como debe ser, sino que hay quien lo señala como mérito. El tiempo..