Anoche, como cada sábado y domingo desde hace años, me metí en la cama con la radio en la mano pensando que llegaba tarde pues estuve viendo una peli de dragones, reyes malvados, doncellas no tan candorosas y apuestos y caballerosos heróes; ya ves, Cebri, durante la película le comentaba a Nacho cosas que aprendí gracias a ti, gracias a La Rosa de los Vientos.
No encontraba en el dial tu voz, no había ni rastro de Zona Cero ¿dónde está la Rosa? En segundos encontré Sexta Dimensión y me golpeó la noticia: Juan Antonio Cebrián ha muerto esta tarde fulminado por un infarto.
Tenías 41 años y se te llevó ese rayo asesino que tan amargo recuerdo me trae. No podía creerlo, era imposible, la incredulidad aún me tiene pasmada y terriblemente apenada... ¡maldita sea!
Gracias, maestro, gracias por tantas horas de entretenimiento, por tanto como he aprendido, por las emociones transmitidas, por tu optimismo, por enseñarme Historia a mí, que tanto la aborrezco...
Esta noche, a la una, estaré ahí con todos los rosaventeros, en tu homenaje, y seguro que tú también estarás, acompañado de cátaros, templarios, Juana la Loca o japos kamikaces, y seguro que acodado en una nube nos sonreíras diciendo: "
...y aquí como siempre encantado y feliz como una lombriz vuestro amigo y compañero Juan Antonio Cebrián..."
Amigo, hoy más que nunca:
FUERZA Y HONOR!
JUAN ANTONIO CEBRIÁN